Ahora estoy en Sikkim, un mini estado indio enclavado entre el tibet chino, buthan i nepal. Entre montanas y gompas tibetanas, esto es otro mundo respecto al resto de India. De hecho, hay paso fronterizo (normalmente no lo hay entre los estados indios) y es necesario un permiso especial para guiris. El contraste de la india tibeto-budista con la hindu (inmensa mayoria del territorio) me ha aclarado porque estoy aqui. Despues de una semana de ruido, desorden y suciedad (no me malinterpretes, no es una queja) aqui los coches circulan por su carril sin pitar cada 15 segundos, hay cubos de basura, nadie te trata como un cajero automatico andante y lo mas importante, hay mujeres en la calle, son policias, conductoras, camareras; miran a los ojos e interactuan con normalidad con los hombres. A simple vista parece una sociedad mucho mas homogenea que la india. Los contrastes son mucho menos acusados, tal vez porque es una zona rural, tal vez por la ausencia de castas. Tienen hasta un sistema sanitario gratuito y universal. Los nostalgicos esencialistas de turno diran que se han occidentalizado. No creo, quizas la occidentalizacion se ajusta mejor a las formas de hacer aqui, pero en todo caso, indianizarse seria igual ajeno al lugar. Vaya, que aqui es mas facil sentirse como en casa, y como vacaciones dentro de las vacaciones es fantastico. Rodeado de cedros centenarios tapizados de musgo, bambus y plataneros, con un valle de terrazas arroceras en colinas de 2500 delante de la terracita de la guest house leo a Arendt e intento acabar las primeras entradas para un blog, todo es facil, demasiado. Si me dejo ir nada a mi alrededor me llevara la contraria, todo afirma mi vision del mundo, y este entorno aportaria los ladrillos para contruir una especie de arcadia imaginada en que es posible el placer estetico de la observacion de la naturaleza, una sociedad igualitaria y ciertas practicas trascendentes que aportan metanarrativas y ayudan a cierto bienestar fisico-mental.
En fin, que me pierdo. Esto es version exotica, lo que me ha ido pasando los ultimos meses, y esta bien. Pero India es una OTREDAD, asi en mayusculas. Una construccion del mundo compleja, extremadamente compleja, rica y heterogenea y contradictoria como cualquier construccion humana, completamente distinta a la occidental. Y no se trata de una sociedad simple, sin servidumbres a la interdependencia ni cortapisas a la gestion de los impulsos, sino de respuestas distintas a problemas analogos. Joder, ideal para trabajar la flexibilidad.Y ahora, pasada la paja mental, entro en el relato, y asi entenderas a que me refiero.
Las calles en la India, por mas que no puedo evitar que me estrese, y hasta cierto punto me moleste, son un hervidero, la quintaesencia de la liminaridad, un flujo constante no estructurado (que no desestructurado) continuamente adaptandose, cristalizando para luego volver a fundirse. Eso se refleja, por ejemplo, en las colas. El principio de que llegar antes te otorga un derecho natural e inalienable al acceso a un bien o servicio no rige igual aqui. Lo que otorga ese derecho es el oportunismo, el encontrar el hueco o en su defecto, la pertenencia a una casta superior. Sorprendentemente me he adaptado bien a esta dinamica y consigo valerme de mi habitualmente mayor masa corporal convinada con movimientos felinos para hacerme con billetes de tren. Lo que me lleva mas problemas es el trafico. Como delfines del ganges los vehiculos motorizados se comunican mediante sonidos. Los retrovisores, por no hablar de los intermitentes son mera decoracion, el que viene detras me habra visto ganar la posicion y el de alante me habra oido, asi que si hay hueco, pa'lante. Si, para mis cartesianos ojos al principio era un espectaulo chocante, pero una observacion detenida muestra que la siniestralidad urbana es minima. El marasmo, el magma se mueve sin seguir un patron pero no sin sentido. Un mismo tramo puede ser peatonal o circular en una direccion u otra dependiendo de la ocasion. Lo que si requiere este sistema, no solo de trafico, en general, es una atencion abierta y continua a lo que te rodea. Hasta cierto punto resulta vivificante. Otra particularidad del espacio publico indio es lo que podriamos calificar como agresividad sin violencia. El conflicto, el contacto fisico hostil es constante, pero es aceptado con resignacion, sin efusiones de violencia.
Esta voluntad de no ocultar el conflicto es aplicable tambien a los residuos. Que un trozo de plastico ensucia mas en el suelo del Liceo que en el Abocador del Garraf es una cuestion de categorias de pureza simbolica no de caracteristicas intrinsicas del envoltorio de chicles, el brick de colacao o cualquier inmundicia plastica. Por otro lado, que aqui se tire todo al suelo es herencia de un bastante eficinete sistema, digamos holistico, de tratar los resuduos. Antes de la irrupcion del plastico, packagings basados en la hoja de banano y arcilla, sumado a las vacas, cabras que pueblan las calles reintrocducen los desechos en la casdena trofica, mientras que perros gatos y hurones controlan la poblacion de roedores, como el gran ecosistema que son las ciudades. Ok, no es lo mas higienico, pero si tu medicina no piensa en terminos de bacterias y microbios, ojos que no ven..., nunca infravaloremos el efecto placebo.
En fin, que me pierdo. Esto es version exotica, lo que me ha ido pasando los ultimos meses, y esta bien. Pero India es una OTREDAD, asi en mayusculas. Una construccion del mundo compleja, extremadamente compleja, rica y heterogenea y contradictoria como cualquier construccion humana, completamente distinta a la occidental. Y no se trata de una sociedad simple, sin servidumbres a la interdependencia ni cortapisas a la gestion de los impulsos, sino de respuestas distintas a problemas analogos. Joder, ideal para trabajar la flexibilidad.Y ahora, pasada la paja mental, entro en el relato, y asi entenderas a que me refiero.
Las calles en la India, por mas que no puedo evitar que me estrese, y hasta cierto punto me moleste, son un hervidero, la quintaesencia de la liminaridad, un flujo constante no estructurado (que no desestructurado) continuamente adaptandose, cristalizando para luego volver a fundirse. Eso se refleja, por ejemplo, en las colas. El principio de que llegar antes te otorga un derecho natural e inalienable al acceso a un bien o servicio no rige igual aqui. Lo que otorga ese derecho es el oportunismo, el encontrar el hueco o en su defecto, la pertenencia a una casta superior. Sorprendentemente me he adaptado bien a esta dinamica y consigo valerme de mi habitualmente mayor masa corporal convinada con movimientos felinos para hacerme con billetes de tren. Lo que me lleva mas problemas es el trafico. Como delfines del ganges los vehiculos motorizados se comunican mediante sonidos. Los retrovisores, por no hablar de los intermitentes son mera decoracion, el que viene detras me habra visto ganar la posicion y el de alante me habra oido, asi que si hay hueco, pa'lante. Si, para mis cartesianos ojos al principio era un espectaulo chocante, pero una observacion detenida muestra que la siniestralidad urbana es minima. El marasmo, el magma se mueve sin seguir un patron pero no sin sentido. Un mismo tramo puede ser peatonal o circular en una direccion u otra dependiendo de la ocasion. Lo que si requiere este sistema, no solo de trafico, en general, es una atencion abierta y continua a lo que te rodea. Hasta cierto punto resulta vivificante. Otra particularidad del espacio publico indio es lo que podriamos calificar como agresividad sin violencia. El conflicto, el contacto fisico hostil es constante, pero es aceptado con resignacion, sin efusiones de violencia.
Esta voluntad de no ocultar el conflicto es aplicable tambien a los residuos. Que un trozo de plastico ensucia mas en el suelo del Liceo que en el Abocador del Garraf es una cuestion de categorias de pureza simbolica no de caracteristicas intrinsicas del envoltorio de chicles, el brick de colacao o cualquier inmundicia plastica. Por otro lado, que aqui se tire todo al suelo es herencia de un bastante eficinete sistema, digamos holistico, de tratar los resuduos. Antes de la irrupcion del plastico, packagings basados en la hoja de banano y arcilla, sumado a las vacas, cabras que pueblan las calles reintrocducen los desechos en la casdena trofica, mientras que perros gatos y hurones controlan la poblacion de roedores, como el gran ecosistema que son las ciudades. Ok, no es lo mas higienico, pero si tu medicina no piensa en terminos de bacterias y microbios, ojos que no ven..., nunca infravaloremos el efecto placebo.
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