dimecres, 31 d’agost del 2011

"Me ha atacado un tigre"

  Eso es lo que cuento a aquellos que se interesan por el llamativo aposito que visto en mi zona parietal con la mayor dignidad. Bajo la gasa untada en cicatral, apenas sujetada por dos pedazos de esparadrapo que no acaban de encontrar su sitio entre el pelo que me veo obligado a dejar crecer, llevo un zurcido de cinco puntos. La razon: no acabo de entender los lavabos. En 60x70 cm se encontraban seis grifos y cuatro surtidores, la pica y un cubo enorme para tirar al banyo estilo turco (definicion de comuna aprendida en la lonely planet castellano que me prestaron en Varanasi). La tragedia estaba cantada al agacharme a recoger la pastilla de jabon, como en el cine carcelario, me encontre con una dolorosa sorpresa.
  Para sufridores, no os preocupeis, el accidente me ha dado la oportunidad de hacer un pequenyo trabajo de campo sobre el (eficiente) sistema de salud publica de Sikkim. Cuando la hemorragia no la controlaban los kleenex hacendado sali a buscar la farmacia y me enviaron al hospital publico. En otro post hable de las colas en India. La idea de aventurarme a hacer cola en urgencias con mis nulas herramientas linguisticas en nepali, lepcha y buthia y mi total desconocimento de los tramites burrocraticos necesarios en un hospital local, sumado ma la mala hostia derivada del impacto y la sombria perspectiva de perderme el mundo de actividades y excursiones que media hora antes se abrian ante mi aqui hizo que un escalofrio de alegria recorriera mi espalda. Despues de media hora esperando una senyal del cielo, con cara de circunstancias y la hemorragia bastante controlada, lo que a punto estuvo de hacerme partir en retirada, aparecio una menuda doctora lechpa, con un asombroso parecido con la enfermera inuit de "Doctor en Alaska", que me llevo a una sala de curas y despues de vanos intentos de descripcion mimica de lo acaecido resulto que hablaba un mas que correcto ingles. este angel me vacuno, anetesio y zurcio como un calcetin en una ordenada habitacion en la que se seguian los protocolos habituales de higiene de cualquier hospital (esto es una nota para familiares sufridores, un beso). Asi que en media hora, muy por debajo de la media de espera de la seguridad social espanyola, estaba en la calle.
  Mas pintoresca fue la segunda visita, en el dispensario, un edificio no mucho mas herrumbroso que el CAP meridiana cuando era pequenyo. Despues de un par de horas de mareo, "ves p'aqui...ves p'alli" por luminosas y claras habitaciones , me mandaron a la "dressing room". La habitacion tenia las paredes machadas imagino que de yodina. El mobiliario lo componian una camilla de madera maziza cubierto de un grueso mhule azul acolchado, un banco tambien de madera, y una mesa llena de tarros abiertos, contenedores llenos de instrumental quirurjico dispuestos como pinceles, y un esterilizador abierto humeando. Dividia la estancia una mampara llena de goterones, que debian ser de yodina pero podrian ser de sangre. El aspecto tenia mas en comun con un estudio de artista, o de sala de torturas que de con el resto del hospital. Para subrayar la estetica delirante de la situacion de detras de la mampara aparecio un limpiador con cicatrices de lepra y un delantal de vinilo que me comunico que el personal estaba comiendo mientras atravesaba la habitacion un carrito lleno de momo (empanadillas tipicas tibetanas, al vapor), puri y estofado de verduras. Un rato mas tarde aparecio una enfermera profusamente maquillada limpiandose los restos de comida que despues una somera inspeccion, me invito a volver dos tres dias despues. El dia en cuestion es manyana, a ver que tal...

Gangtok

  Mi habitacion en Gangtok seria el suenyo de un entomologo. Sikkim es, para lo usual en India, caro. Esta habitacion es moderadamente barata para el tamanyo y las vistas pero la ventana no encaja, asi que una coleccion de artropodos puebla los aledanyos de la bombilla. La estrella es sin duda alguna, la pareja de insectos palo que a ratos oigo mobverse. El Insacto mas largo del mundo, estos hacen, bien bien, 15 cm. Tambien he podido distinguir tres tipos de polillas. Unas blancas, casi transparentes con las alas nerviadas, otras pardas con un dibujo que parecen unos ojos atentos. Hay tambien varios tipos de mosquitos, que una vez chafados se hacen indistinguibles, y un enorme que creo que no pica, porque si picase se clavaria hasta el alma. Completan el ecosistema domestico una aranya enorme de abdomen verde y un mamifero, una simpatica rata del tamanyo de un conejo que acabo de ver esconderse en la cobertura de madera de la pared. En fin, es lo que tiene la selva, no?

Sikkim

Ahora estoy en Sikkim, un mini estado indio enclavado entre el tibet chino, buthan i nepal. Entre montanas y gompas tibetanas, esto es otro mundo respecto al resto de India. De hecho, hay paso fronterizo (normalmente no lo hay entre los estados indios) y es necesario un permiso especial para guiris. El contraste de la india tibeto-budista con la hindu (inmensa mayoria del territorio) me ha aclarado porque estoy aqui. Despues de una semana de ruido, desorden y suciedad (no me malinterpretes, no es una queja) aqui los coches circulan por su carril sin pitar cada 15 segundos, hay cubos de basura, nadie te trata como un cajero automatico andante y lo mas importante, hay mujeres en la calle, son policias, conductoras, camareras; miran a los ojos e interactuan con normalidad con los hombres. A simple vista parece una sociedad mucho mas homogenea que la india. Los contrastes son mucho menos acusados, tal vez porque es una zona rural, tal vez por la ausencia de castas. Tienen hasta un sistema sanitario gratuito y universal. Los nostalgicos esencialistas de turno diran que se han occidentalizado. No creo, quizas la occidentalizacion se ajusta mejor a las formas de hacer aqui, pero en todo caso, indianizarse seria igual ajeno al lugar. Vaya, que aqui es mas facil sentirse como en casa, y como vacaciones dentro de las vacaciones es fantastico. Rodeado de cedros centenarios tapizados de musgo, bambus y plataneros, con un valle de terrazas arroceras en colinas de 2500 delante de la terracita de la guest house leo a Arendt e intento acabar las primeras entradas para un blog, todo es facil, demasiado. Si me dejo ir  nada a mi alrededor me llevara la contraria, todo afirma mi vision del mundo, y este entorno aportaria los ladrillos para contruir una especie de arcadia imaginada en que es posible el placer estetico de la observacion de la naturaleza, una sociedad igualitaria y ciertas practicas trascendentes que aportan metanarrativas y ayudan a cierto bienestar fisico-mental.
  En fin, que me pierdo. Esto es version exotica, lo que me ha ido pasando los ultimos meses, y esta bien. Pero India es una OTREDAD, asi en mayusculas. Una construccion del mundo compleja, extremadamente compleja, rica y heterogenea y contradictoria como cualquier construccion humana, completamente distinta a la occidental. Y no se trata de una sociedad simple, sin servidumbres a la interdependencia ni cortapisas a la gestion de los impulsos, sino de respuestas distintas a problemas analogos. Joder, ideal para trabajar la flexibilidad.Y ahora, pasada la paja mental, entro en el relato, y asi entenderas a que me refiero.
    Las calles en la India, por mas que no puedo evitar que me estrese, y hasta cierto punto me moleste, son un hervidero, la quintaesencia de la liminaridad, un flujo constante no estructurado (que no desestructurado) continuamente adaptandose, cristalizando para luego volver a fundirse. Eso se refleja, por ejemplo, en las colas. El principio de que llegar antes te otorga un derecho natural e inalienable al acceso a un bien o servicio no rige igual aqui. Lo que otorga ese derecho es el oportunismo, el encontrar el hueco o en su defecto, la pertenencia a una casta superior. Sorprendentemente me he adaptado bien a esta dinamica y consigo valerme de mi habitualmente mayor masa corporal convinada con movimientos felinos para hacerme con billetes de tren. Lo que me lleva mas problemas es el trafico. Como delfines del ganges los vehiculos motorizados se comunican mediante sonidos. Los retrovisores, por no hablar de los intermitentes son mera decoracion, el que viene detras me habra visto ganar la posicion y el de alante me habra oido, asi que si hay hueco, pa'lante. Si, para mis cartesianos ojos al principio era un espectaulo chocante, pero una observacion detenida muestra que la siniestralidad urbana es minima. El marasmo, el magma se mueve sin seguir un patron pero no sin sentido. Un mismo tramo puede ser peatonal o circular en una direccion u otra dependiendo de la ocasion. Lo que si requiere este sistema, no solo de trafico, en general, es una atencion abierta y continua a lo que te rodea. Hasta cierto punto resulta vivificante. Otra particularidad del espacio publico indio es lo que podriamos calificar como agresividad sin violencia. El conflicto, el contacto fisico hostil es constante, pero es aceptado con resignacion, sin efusiones de violencia.
   Esta voluntad de no ocultar el conflicto es aplicable tambien a los residuos. Que un trozo de plastico ensucia mas en el suelo del Liceo que en el Abocador del Garraf es una cuestion de categorias de pureza simbolica no de caracteristicas intrinsicas del envoltorio de chicles, el brick de colacao o cualquier inmundicia plastica. Por otro lado, que aqui se tire todo al suelo es herencia de un bastante eficinete sistema, digamos holistico, de tratar los resuduos. Antes de la irrupcion del plastico, packagings basados en la hoja de banano y arcilla, sumado a las vacas, cabras que pueblan las calles reintrocducen los desechos en la casdena trofica, mientras que perros gatos y hurones controlan la poblacion de roedores, como el gran ecosistema que son las ciudades. Ok, no es lo mas higienico, pero si tu medicina no piensa en terminos de bacterias y microbios, ojos que no ven..., nunca infravaloremos el efecto placebo.

Varanasi

  Asi, pajarillo perdido, llegue a Varanasi. Repetir, asi, que es la ciudad mas sagrada del hinduismo es tautologico pero imprescindible para empezar cualquier descripcion de la ciudad. Por que? Porque ser objeto de tanta veneracion proscribe tanto como un vertedero. Porque lo sagrado es tan temible que hay que estar desauciado para acercarse demasiado, como los dalaits que son los unicos que preparan el cuerpo de los muertos para su ultimo viaje en los gaths donde arderan con madera de sandalo. Hasta tal punto se dan cita en Varanasi los extremos que la ciudad se convierte en una caricatrura desaforada de India, de la que es metafora y metonimia. Por eso sus calles yeden a incienso y a mierda. Por eso hay camellos que te ofrecen desde hachis y heroina hasta ketamina en templos de Siva, y en medio, todo lo demas: mercaderes de seda, buscavidas, maestros del marketing autodidacta para los que eres poco mas que un cajero automatico, limpiadores de karma y de zapatos, barberos, yonquis, estudiantes, maetros de verdad y de mentirijillas, barrios tranquilos, con ninos de mirada curiosa y limpia, barrios musulmanes para los que el rio no es mas que un monton de agua .... todo lo que cabe en india cabe en Varanasi

Agra

Otra visita fugaz. Esta era de las que dan mucha pereza pero que hay que hacer para cumplir con el expediente de vacionista. Esto lo digo de oidas, porque si Delhi fue visto y no visto, Agra fue llegar, hacer el GUIRI (asi, en mayuscula) y pirar.
Aqui llegue de puro impulso. Desayunando pense en el palo de quedarme en Delhi y lo temprano que era, asi que fui a la estacion, pille un billete de tercera sin reserva a Agra y despues de 5 horas, pense que serian aguantables en gallinero, llegue a la ciudad del Taj Mahal, el Fuerte (y poco mas). Respecto al desplazamiento, en fin, viajar en tren en India requiere un post en si mismo, y viajar en tercera mas aun. La cara de sorpresa del resto de viajeros es proporcional a la tuya propia cuando, siendo treinta personas en 2 metros cuadrados ves que aun caben cinco mas. Eso si, siempre conoces a alguien. Esta vez fue Azid, un joven musulman al que solo le faltaban las practiocas para ser ingeniero civil. La madre de Azid le habia preparado un excelente chutney de mango para huntar en un monton de puri (un tipo de tortita de trigo y agua, como el chapati, pero frito) que tuvo a bien compartir conmigo. Meudo atracon. En fin, "con buen pan..." hicimos bien e;l camino. Llegue a Agra con la barriga llena de Puris y un razoonable buen humor que me hizo bajar la guardia y perder el olfato al timo. Cai, amigos mios, y contrate un rickshaw por 6 horas como un autentico vacacionista touroperador (las fobias mutuas entre "etnias" turisticas daria para consagrar la asignatura de "tecnicas de investigacion antropologica"). No solo sale mas caro sino que has de aguantar(discutir no sirve de nada) la tournee por los emporios de sedas, piedras preciosas, "artesanos" del marmol y demas. Cuando, habiendo comprendido mi error y sin haber transcurrido el luto suficiente por la perdida me persone en la puerta de acceso al Taj Mahal. &50 rupias del ala que en ese momento estuvieron a punto de disuadirme, hasta que pense que un par de noches antes estaba invitando a cuvatas en Barcelona por la misma cuantia cada uno que experimentar la 7a maravilla del mundo, asi que entre en razon, paguy entre.
(...) dejo este parentesis para describir la belleza del edificio en cuestion, en parte por lo inefable de su belleza, en parte para evitar caer en la saturacion de topicos almibarados y lugares comunes en que puede derivar la descripcion. Un apunte.No soporto la historia de amor que habitualmente se asocia al origen de este desproporcionado y ostentoso mausoleo. Por accesos hormonales se pueden hacer, todos lo hemos hecho y la literatura universal da buena cuenta de ello, sacrificios futiles. Pero dilapidar las reservas de una colectividad humana, hacer traer pedruscos enormes por subalimentada mano de obra semiesclava, derrochar recursos y talento, es una exhibicion de poder en toda regla, y la desafortunada finada, una mera excusa. Es la consagracion de la "parte maldita" de gasto suntuorio sin mas (ni menos, que no es poca) utilidad que escenificar la sacralidad del depositario del poder. "Porque quiero, porque puedo y porque me da la gana", la arbitrariedad es una condicion del ejercicio del poder. Claro que humanizar al soberano, igualarlo en su sufrimiento al humilde, que como el, trata de exhortizar el dolor de la perdida de la amada es una mucho mas eficiente politica de comunicacion.
  Qiero subrayar que lo expuesto hasta ahora no me hace inmune al caracter sublime de la construccion. De hecho la arbitrariedad, la ausencia de valor utilitario de tamano derroche y, no nos enganemos, el substrato de crueldad sobre el que se erige, son parte de la exquisitez de la vision.

  Del Fuerte, pues eso, mucho mas prosaico, aunque igualmente bello. Ademas, a mi me encanta meterme por galerias y cruzar arcadas, y de eso en el Fuerte hay un rato. Una cosa me llamo la atencion. Dentro del fuerte hay un monumento a un virrey britanico. De entrada pense en lo inapropiado de la ubicacion, pero despues cai en su, no se si buscado o casual significado historico la mar de apropiado. El fuerte fue contruido por un emperador mogol musulman que invadio el norte de india en el siglo XVI y que fue central en la conformacion de la sociedad india, tal como la ocupacion britanica es el germen del estado indio, al introducir la idea de unidad territorial, dotarla de administracion y legarles un idioma comun, el ingles. Vaya, que la India es un invento ingles que se superpuso al mosaico etnico, cultural y politico del subcontinente, con lo que el monumentillo no podia estar en mejor lugar.



1a (y fugaz) parada: Delhi

Poco que contar. Delhi no aguarda los viajeros con los brazos abiertos. De hecho, se podrian decir bastantes cosas desagradables de esta megalopolis de casi 13 millones de almas. Es una ciudad sucia, contaminada (dicen que un dia en Delhi es como fumarse medio paquete), ruidosa, estresante... La visita a los monumentos requiere un reato de discusion con algun rickshawero o taxista, y no siempre tienes garantias de que te lleven. La llegada desde Europa, casi siempre de noche contribuye a la sensacion de confusion. En cierto modo hace sentir vulnerable, o cuanto menos inspira pereza. Cruzar el control de pasaportes consuma el ingreso en un mundo nuevo que requiere activar la atencion para evitar que el acceso desigual a la informacion te haga palmar el minimo de pasta inecesaria. "Camaron que se duerme se lo lleva la corriente". Aqui el camaron llega atontado del vuelo y la corriente es un rio sagrado gigante.
Ok! Lo expuesto hasta aqui parece una queja, o algo que se le parece mucho. Antes de dejar Delhi (en la que estuve exactamente 9 horas) un apunte. De entrada sorprende, e intimida, la cantidad de gente durmiendo en la calle, en los soportales, en los margenes de la carretera, literalmente por todas partes en los alrededores de Old Delhi, donde estan las pensiones mas tiradillas. El joputilla del taxista me dejo, nominalmente, donde le habia pedido, aunque sabia tan bien como yo que no era ese el lugar al que queria ir. La tecnica es clara, te dejo en medio de una nada amenazadora y te casco 100 rupias mas por llevarte 500 metros (cuya direccion desconoces). Ni que decir tiene que el orgullo (esa cosa que algunos dicen, con razon, que mata) me condujo al cabreo, y de ahi a quedarme rezonablemente colgao. Cantaba como un votante del PP en una rave. Con la mochila decathlon, blanquito y desorientado con pasaporte y pasta por un tubo, una perita en dulce. Ni caso. Y no es que en l;a India la apropiacion de lo ajeno, especialmente del guiri, sea un tabu. Una hora antes el funcionario de la cabina de pre-pago de taxis, un cabroncete con trabajo estable, me habia tangado 400 rupias con la habilidad de un ilusionista. Quizas fuese una cuestion de punto muerto, encender la llama de la brutalidad contra el otro (en este caso yo) llevaria a una escalada de violencia que hubiese dinamitado la cohesion entre los desarropados que dormian. El reparto del botin hubiese generado nuevas desigualdades, a escala micro, que hubiesen generado nueva violencia. En fin, menos paja. El caso es que fuese por esto, fuese por azar o por la divina providencia cientos de personas con solo su cuerpo y nada que perder prefirieron seguir duemiendo a robar al extranyo extranjero que pajareaba de madrugada por las calles de Delhi que quizas no es tan mal lugar.


 
  Pues si (asi sin acento que en estos lares los teclados son para guiris), despues de dos semanas de viaje ahi van las primeras notas del viaje. Que donde estoy? Pues en la India. Que por que India? Jodo, por que no?, siempre sobran los motivos para venir a India, aunque con el monzon llueva mas que en Bilbo. Pasear por la India tiene bastante de placer escopofilico. Presenta multiples capas, la mayor parte incomprensibles para el desorientado viajero ocasional, pero como el buen arte erotico, muestra lo justo para despertar el deseo de ver mas, de levantar velos que llevan a nuevos misterios, a perderse aun mas